
Como
dice la famosa bilbainada popular:

"
Viva Erandio, viva Erandio
vivan los erandiotarras
Viva el Campo de Ategorri
que vale una millonada
viva Erandio, viva Erandio..."
En sus primeros pasos, la Sociedad
disputó sus partidos en Lamiako. Sin embargo, una serie de problemas obligó al
cierre del histórico campo. La directiva encabezada por Basilio de Lores, primer
presidente de la entidad albiazul, solicitó de Laureano Jado los terrenos de su
propiedad denominados El Machaqueo, ubicados al lado de la Ría junto a la
carretera Bilbao-Las Arenas. Estas gestiones iban encaminadas a :conseguir un
feudo particular para el club y dieron su fruto en 1918, año en que surge el
campo de Ategorri. Hasta entonces, Athletic Club y Deusto cedieron
desinteresadamente sus campos al Erandio. En 1921,y tras el beneplácito de
Laureano Jado para tapiar el recinto, nació definitivamente el viejo Ategorri.
En
1949 fue el año en que la Sociedad se quedó sin
campo, viéndose obligado el equipo a emprender un largo peregrinaje por otros
terrenos de juego como lbaiondo, Leorbaso, Lasesarre, San Ignacio, Garellano y
Etxebarri.

Habían
transcurrido 18 años sin campo propio y pese a todo pervivía la ilusión por
recuperarlo. El 13 de octubre de 1967 el Nuevo Ategorri abrió sus puertas. Poco
después, y por los caprichos del destino, un corrimiento de tierras obligó a
su clausura, hasta que, por fin, en 1968 se estrenó el Ategorri que ha
perdurado hasta nuestros días. El equipo, mientras, descendió a Regional
Preferente en 1970, y comenzó a alternar esa categoría con la Tercera División.
Si
por alguna cualidad destaca el campo de Ategorri es por su excelente drenaje,
que posibilita, incluso en las épocas de más intensas lluvias, que el terreno de
juego presente un más que aceptable estado para la práctica del fútbol. Para
explicar esta circunstancia hay que remontarse a los años 50, cuando, mediante
la aportación económica de un grupo de directivos de la entidad erandiotarra,
adquirió una vaguada en el terreno donde se ubica el actual Ategorri. Para
rellenar la vaguada, el Erandio tuvo que pagar una cantidad de dinero por cada
camión que descargaba la piedra, tipo pizarra, que se utilizaba para el relleno.
Puede decirse que aquella cantidad fue una acertada inversión de futuro, puesto
que la pizarra hace que, cuando llueve, el terreno de juego absorba el agua de
una manera excepcional. Si éste es un motivo que hace que el
club albiazul se enorgullezca de su feudo, otro no menos importante es que el
Erandio es uno de los cinco equipos de Bizkaia propietario de sus campos, junto
a Athletic Club, Baskonia, Abanto y Galea.